Thursday, March 10, 2011

EL PREMIO

Cuando mi prima memina me llamo una noche de domingo ya tarde para darme la noticia de que había acertado un serial del ticket de lotería que tenia y con el cual según, se haría ganadora de un flamante carro de ultimo modelo, el corazón me dio un brinco y entre la alegría de mi prima y el asombro mío, se vino a mi mente el día ya bien lejano cuando vivíamos en Puerto Piritu y que por cosas del destino pasábamos por unos días bien difíciles económicamente, la mañana de ese día le di a la María un ticket de lotería de esos donde es necesario pegar aunque sea como mínimo doce de quince aciertos para que revisara los números ganadores, yo que además estaba sin empleo me dedicaba a preparar la casa y la comida para que las niñas y la misma María pudieran dedicarse a lo suyo con mi apoyo como digo en casa, es el caso que llegado el mediodía regresa la María y al preguntarle por el ticket simplemente me dice que se le olvido, a lo que le recordé no dejar pasar la tarde ya que el mismo tenia fecha de vencimiento y ya estaba próximo a vencerse, dicho esto y después de meterse en el buche la comidita que con ese fin les había preparado salieron raudas y veloces cada una a lo suyo las niñas al colegio y la María a seguir con su tarea de transporte escolar con la que sobrevivíamos por esos días, no paso mucho tiempo cuando la María regreso sola y bajándose toda agitada del carro me grito que me vistiera que había revisado el ticket y que habíamos ganado 200 millones, yo todo asombrado le pedí que si estaba segura de eso y que si había revisado bien, y si, estaba segurísima, de una preparamos un operativo donde entre lo primero fue avisar a caracas, esos al enterarse brincaban en una pata que dicen, yo mientras me prepare en un maletín mi mejor pinta y después de dejar todo en orden salimos para la parada de autobuses en la carretera de oriente desde donde saldría a la capital a buscar el billuyo, solo que tendría que esperar que pasara el bus, en eso estaba, acompañado a raticos con la María que pasaba de ves en cuando y entre entrega y traída de los niños que acarreaba durante todo el día, cuando de repente se me ocurrió ir a ver los resultados de la lotería por mi mismo y en efecto teníamos los números ganadores, el corazón no cabía dentro de mi pecho con semejante alegría, ya estaba por retirarme cuando de la venta de loterías salió una joven y al verme tan interesado en los resultados me explico que esa era una lista vieja y que la nueva era la que estaría colocando en ese momento, misma que correspondía con el sorteo de mi boleto, mi alma brinco, y al revisar la nueva lista resulto que ni a doce aciertos llegamos y yo con mi maletín a punto de montarme en el bus que casualmente arribaba en ese instante, la María que atino a llegar también en ese mismo momento no entendía mi comportamiento, solo al montarme en el carro y explicarle lo sucedido estallo en llanto y pidiéndome que regresáramos a verificar los números enrumbamos para la casa a donde mis hijas que ya festejaban se enteraron de la dura realidad, fueron unos días realmente de mucha depresión y de los cuales nos fuimos recuperando muy lentamente.
En fin, regresando a lo de mi prima, este premio si resulto verdadero y yo además de acompañar a la misma a las gestiones propias del cobro pues, también fui con ella al canal de tv donde realizan el sorteo los domingos casi a medianoche a retirar su flamante carro ultimo modelo y donde pude fotografiarme con la modelo y animadora que dirige dicho sorteo, por cierto que la diferencia de estatura fue casi de medio metro al extremo que la chica pidió un banquito para que me montara a lo que me negué no sin antes tomarme la foto que quedaría para la posteridad, fue muy sabroso salir conduciendo ese carro entre bombos y platillos y con el aplauso de todos los concurrentes y aunque mi prima no sabia conducir poco a poco y atreves del tiempo fue aprendiendo y ya hoy es feliz de haber recibido ese premio como recompensa a todos esos años jugando dos tickets semanales a la misma lotería, y es que nunca es tarde, algún día la dicha siempre nos alcanza.

OSMAN ARANGUIBEL.

0 Comments:

Post a Comment

<< Home