Thursday, March 10, 2011

EL SECRETO

A mi papá


Esa fue la promesa que mi papá me pidió que nunca revelara hace ya mas de 40 años, fue en una carretera inhóspita de oriente donde paramos a descansar y reponerle gasolina al carro que sucedieron los hechos que nos llevaron a hacer ese juramento y aunque no debería revelarlo ya el tiempo hizo que perdiera el sentido de seguir con la misma y se convirtiera mas bien en un aprendizaje que marcaria el resto de nuestras vidas, además se que este donde este mi papá aprobaría que recordáramos ese hecho como algo mas bien anecdótico y gracioso que nos ocurrió cuando menos nos lo esperábamos.
Todo comenzó cuando mi papá quien recién se había encargado del departamento de extensión cultural de la universidad de oriente, programo una gira con todos los grupos culturales que hacían vida en esa casa de estudios y me pidió que como yo estaba de vacaciones lo acompañara para este viaje que seria al estado bolívar específicamente a Ciudad Bolívar, con ese fin mi papá hizo revisar el carro, un viejo impala de los años 60 que aunque tenia un buen lejos ya llevaba su procesión por dentro, bien temprano salimos desde la ciudad de Cumana bordeando la costa hacia la cercana población de Puerto la Cruz, yo me sentía feliz y contento porque aunque en esa época todavía trataba a mi papá de usted, realmente disfrutaba de su compañía tan agradable y amena de sus cuentos y anécdotas, además de los magníficos y relajantes paisajes de esa costa tan bonita de oriente, ya saliendo de los limites del estado sucre se escucho una violenta explosión y el carro por momentos perdió la estabilidad solo la gran pericia al volante que mi papá siempre demostró evito que tuviéramos un accidente de grandes proporciones, en ese momento y en vista que veníamos en caravana con un autobús de la universidad y un par de carros mas, mi papá les pidió que siguieran, que ya los alcanzaríamos mas adelante, después de cambiar el neumático y proseguir la marcha, solo que el destino tenia otros planes entre manos, resulto que al emprender el viaje y una vez que pasamos la ciudad de Puerto la Cruz exploto otro neumático, y ya sin caucho de repuesto la cosa se complico, afortunadamente a uno nunca le falta dios y en ese momento atino a pasar por la vía otro carro de un profesor que con el mismo destino reconoció a mi papá y paro prestándonos su caucho de repuesto permitiendo así que continuáramos con el viaje, ya a esta altura del viaje estábamos atrasadísimos con relación al resto de los viajante y por demás estresados, al punto que mi papá casi se regresa de no ser por que el era el responsable y encargado de pagar por toda la comitiva de estudiantes los gastos propios del viaje, luego de reponer los cauchos perdidos emprendimos el viaje como les digo ya con mucho retraso y aunque el gasto fue grande las finanzas según mi papá todavía estaban entre lo presupuestado, esto a mi me tranquilizo y permitió que siguiera disfrutando de los paisajes de llanos de la carretera de Anzoátegui, por esa época no existía la autopista solo una vía de dos canales ampliamente conocida por lo peligroso y engañosa de sus rectas, pero yo tenia plena confianza en la conducción de mi papá, así rodando y rodando llegamos a una bomba en la mitad de la nada donde paramos a comer y descansar un rato, recuerdo que mi papá aprovecho de lavarse y cambiarse la ropa, que le había quedado toda sucia de tanta mano que le metió al carro, ya cuando nos disponíamos a montarnos en el, sucedió lo que motivo a mi papá a pedirme que nunca revelara, justo cuando llegábamos al carro salieron tres tipos de no se donde y que con muy mal aspectos protagonizaban una algarabía, recuerdo que los tipos me asustaron y le pedí a mi papá que no se parara a ver lo que hacían pero el no me atendió y entro al juego de los tipos que con tres tapitas manipulaban una pelotica yo le insistí a mi papá que nos fuéramos, pero el nada, incluso me decía que era demasiado fácil ganar y así lo demostraban los tipos al dejar ganar a uno de ellos grandes cantidades de dinero, mi papá empezó apostando poco dinero, del que llevaba para los gastos de la comitiva y poco a poco los tipos lo fueron dejando ganar y ganar pequeñas cantidades hasta que empezaron a subir las apuestas y mi papá cayo en la trampa, cuando lo que apostaba se salía de sus posibilidades y en vista de lo cegado que estaba para tratar de recuperar algo de lo perdido, los nervios me atacaron y me retire del lugar, al ratico escuche un gran escándalo en la que la voz cantante era la de mi papá, al reunirme con el me di cuenta que había perdido todo, nos dejaron sin nada, ya como ultimo recurso mi papá se aferro a uno de los tipos pidiendo que llamaran a la policía, pero en ese lugar era como arar en un desierto, el tipo para tratar que mi papá lo soltara le ofreció devolver parte del dinero lo que mi papá acepto no sin seguir pidiendo el resto del dinero una vez que mi papa tomo el dinero y soltó al tipo, los tres desaparecieron en el monte para nunca mas aparecer, al contar el dinero nos toco la triste realidad de que no seria suficiente para cubrir todos los gastos que afrontaríamos en los días siguientes, ya en el carro y llorando le recrimine a mi papá su proceder y que por su culpa nos encontrábamos en esa situación, recuerdo que el acepto su culpa y al lamentar lo pasado me pidió perdón por lo sucedido, ya emprendida la marcha me pidió que nunca dijera nada de este echo, que permaneciera en secreto entre los dos y así sucedió nunca mas mencionamos este mal momento que pasamos en esa carretera de oriente, quedo como un secreto olvidado en el tiempo, pero dejo una onda enseñanza en los dos, los juegos de azar nunca mas volverían a tocar nuestras vidas, a menos que fuera uno que otro raspadito o cuadrito de caballos jugados de la forma mas sana posible, el viaje continuo ya sin mas contratiempos y entrada la noche llegamos por fin a Ciudad Bolívar donde nos esperaban ya instalados en el hotel el resto de la comitiva que por un fin de semana nos acompañaría en el encuentro de grupos folclóricos preparados para tal fin, y aunque nunca supe como mi papá resolvió lo del faltante de dinero, lo cierto es que la gira tuvo un gran éxito y de la misma me quedaron grabados en la mente y el corazón las canciones, bailes y presentaciones de dichos grupos, así como esa gran amistad y camaradería que siempre disfrute tanto al lado de mi papá.

OSMAN ARANGUIBEL

EL COMPLOT

A mi hermano Gualberto.

El Complot.

Esa madrugada cuando mi hermano Gualberto quien por su condición de noctambulo de por esos días, me despertó como a las tres y me informo que me parara, guardara silencio y pusiéramos en marcha el plan que durante varios años veníamos preparando, que las condiciones eran las mas ideales y eran las que tanto habíamos esperado y aunque tenia mucho sueño, de una me pare de la cama y empezamos a repasar todos los detalles concernientes al plan, entre lo primero era ubicar el sitio de acción, porque había la posibilidad que tuviésemos que desarrollar el mismo desde la ventana del cuarto desde donde seria bien difícil y además corríamos con el peligro de ser descubiertos, algo por demás muy peligroso ya que incluso correrían peligro nuestras propias vidas y la de los nuestros, además de que podríamos despertar a mis otros hermanos y hasta a mi propia mamá lo que de verdad complicaría todo el desarrollo de los acontecimientos, mientras mi hermano se ubicaba en el balcón del apartamento de la avenida victoria, en el sitio que desde mucho tiempo atrás teníamos escogido como zona de acción, yo me dedique a sacar todos los explosivos y demás aditamentos que con ese fin teníamos muy celosamente guardado en lugares estratégicos, reunido los mismos me acerque con mucho sigilo a donde mi hermano me esperaba y sentándome a su lado empecé a preparar todo mientras mi hermano por una rendija de la persiana que con anterioridad teníamos preparada vigilaba todo con mucho detalle, solo se escuchaba el ruido que el semáforo hacia y algún carro lejano pero de resto el silencio era total, mi hermano de una me puso al tanto de toda la situación y que tendríamos que esperar ya que el sujeto estaba dudoso de su proceder, según mi hermano se veía a leguas que el tipo era un novato y aunque estaba acompañado de dos sujetos que a la distancia le cantaban la zona como se dice en el argot de los malandros tal vez esta era su primera incursión en esta área, así pasaron varios minutos y el tipo nada que se atrevía y nosotros ya íbamos por la segunda mecha prendida esperando que se diera el momento justo de encender los explosivos, bueno es decir, que las mechas eran simplemente unos cigarros que servirían de detonante en el momento preciso de la ignición, el sujeto se afanaba en su empeño pero a cualquier ruidito salía pirado y se escondía entre los carros adyacentes en la zona desde donde por señas se comunicaba con sus compinches y esperaba el visto bueno para reemprender su misión, mientras a mi hermano y a mi el corazón se nos salía del pecho por la excitación que nos causaba el desarrollo de los acontecimientos en pleno desarrollo y es que fueron un par de años planificando todo el complot para que por fin llegado el día viéramos como punto por punto se cumplía sin ningún contratiempo, solo que no contábamos con la incapacidad e inseguridad del individuo al momento de realizar la parte del plan que le correspondía, el otro par de individuos estaban correctamente ubicados a unos 50 metros de distancia y en posiciones diametralmente opuestas realizando su parte del plan tal cual se correspondería a casos anteriores, la espera se empezó a hacer angustiante, el sujeto salía de pronto de su escondite y reemprendía su misión con la cautela de una víbora cuando teniendo a su alcance una presa, sopesa y duda de si saldrá bien librada en su ataque, poco a poco fue por fin alcanzando su cometido solo que aparecía de pronto un carro y el tipo salía pirado a su escondite, y cuando por fin lo logro se quedo quieto por un momento y salió hasta su escondite, ese era el momento esperado por nosotros para accionar los explosivos, mi hermano con la cautela que requiere el manejo de los mismo aspiro con fuerza el cigarrillo y prendiendo la mecha del potente tumba rancho lo lanzo hacia el vehículo que el malandro recién había abierto, al mismo momento que el malandro salía hasta la puerta del maveric que con tanto trajín por fin había abierto, pero por la incomodidad del pequeño espacio que teníamos para lanzarlo el mismo tropezó con las persianas y pareció que se apagaba y nosotros con el corazón en la boca esperando a ver que pasaba, este se desvió cayendo a unos dos metros del objetivo y la misma inercia que llevaba lo deslizo rodando hasta la misma puerta del vehículo donde se estaba agachando el malandro para introducirse al mismo, en eso estaba cuando ya nos disponíamos a prender el segundo explosivo, el tumbarancho recobrando su fuego se acciono y retumbando como una explosión nuclear en toda esa vaina, mando al malandro pal carajo quien no salía de su asombro, levantándose el mismo del suelo entre estertores de aflicción de un solo salto, el carajo salió gritando como un loco por todo el centro de la avenida victoria mientras el otro par se retiraban con sigilo de la zona y mi hermano Gualberto que ya no pudo reprimir su alegría dado el éxito conseguido con nuestro plan abrió ya de una toda la persiana y le grito al malandro cojanlooooo, jajaja que alegría habíamos salvado nuestro primer carro de los malandros que nos tenían azotado en la zona, y aunque todo el plan del complot se desarrollo en completo secreto para no involucrar a mas personas en el mismo, la cosa se rego y el dueño del carro llego a la casa como a las 4 de la tarde del día siguiente y nos ofreció dinero por haber salvado su carro a lo que nos negamos rotundamente y el tipo muy agradecido nos dijo que cualquier cosa que necesitáramos no dudáramos en llamarlo, que si el trabajaba en fuerte tiuna y tal y que se yo, jajaja, pero nosotros solo estábamos de un contento porque el plan que con tanta tesón preparamos durante varios años había sido un completo éxito y aunque los malandros luego de un tiempo regresarían con sus fechorías ya nunca mas se dieron los acontecimientos precisos que lograran que se repitiera el éxito alcanzado en esta primera misión del ya desaparecido escuadrón takamajaka, compuesto por mi hermano Gualberto y yo, jajajajaj, así si son las vainas.

OSMAN ARANGUIBEL

EL PREMIO

Cuando mi prima memina me llamo una noche de domingo ya tarde para darme la noticia de que había acertado un serial del ticket de lotería que tenia y con el cual según, se haría ganadora de un flamante carro de ultimo modelo, el corazón me dio un brinco y entre la alegría de mi prima y el asombro mío, se vino a mi mente el día ya bien lejano cuando vivíamos en Puerto Piritu y que por cosas del destino pasábamos por unos días bien difíciles económicamente, la mañana de ese día le di a la María un ticket de lotería de esos donde es necesario pegar aunque sea como mínimo doce de quince aciertos para que revisara los números ganadores, yo que además estaba sin empleo me dedicaba a preparar la casa y la comida para que las niñas y la misma María pudieran dedicarse a lo suyo con mi apoyo como digo en casa, es el caso que llegado el mediodía regresa la María y al preguntarle por el ticket simplemente me dice que se le olvido, a lo que le recordé no dejar pasar la tarde ya que el mismo tenia fecha de vencimiento y ya estaba próximo a vencerse, dicho esto y después de meterse en el buche la comidita que con ese fin les había preparado salieron raudas y veloces cada una a lo suyo las niñas al colegio y la María a seguir con su tarea de transporte escolar con la que sobrevivíamos por esos días, no paso mucho tiempo cuando la María regreso sola y bajándose toda agitada del carro me grito que me vistiera que había revisado el ticket y que habíamos ganado 200 millones, yo todo asombrado le pedí que si estaba segura de eso y que si había revisado bien, y si, estaba segurísima, de una preparamos un operativo donde entre lo primero fue avisar a caracas, esos al enterarse brincaban en una pata que dicen, yo mientras me prepare en un maletín mi mejor pinta y después de dejar todo en orden salimos para la parada de autobuses en la carretera de oriente desde donde saldría a la capital a buscar el billuyo, solo que tendría que esperar que pasara el bus, en eso estaba, acompañado a raticos con la María que pasaba de ves en cuando y entre entrega y traída de los niños que acarreaba durante todo el día, cuando de repente se me ocurrió ir a ver los resultados de la lotería por mi mismo y en efecto teníamos los números ganadores, el corazón no cabía dentro de mi pecho con semejante alegría, ya estaba por retirarme cuando de la venta de loterías salió una joven y al verme tan interesado en los resultados me explico que esa era una lista vieja y que la nueva era la que estaría colocando en ese momento, misma que correspondía con el sorteo de mi boleto, mi alma brinco, y al revisar la nueva lista resulto que ni a doce aciertos llegamos y yo con mi maletín a punto de montarme en el bus que casualmente arribaba en ese instante, la María que atino a llegar también en ese mismo momento no entendía mi comportamiento, solo al montarme en el carro y explicarle lo sucedido estallo en llanto y pidiéndome que regresáramos a verificar los números enrumbamos para la casa a donde mis hijas que ya festejaban se enteraron de la dura realidad, fueron unos días realmente de mucha depresión y de los cuales nos fuimos recuperando muy lentamente.
En fin, regresando a lo de mi prima, este premio si resulto verdadero y yo además de acompañar a la misma a las gestiones propias del cobro pues, también fui con ella al canal de tv donde realizan el sorteo los domingos casi a medianoche a retirar su flamante carro ultimo modelo y donde pude fotografiarme con la modelo y animadora que dirige dicho sorteo, por cierto que la diferencia de estatura fue casi de medio metro al extremo que la chica pidió un banquito para que me montara a lo que me negué no sin antes tomarme la foto que quedaría para la posteridad, fue muy sabroso salir conduciendo ese carro entre bombos y platillos y con el aplauso de todos los concurrentes y aunque mi prima no sabia conducir poco a poco y atreves del tiempo fue aprendiendo y ya hoy es feliz de haber recibido ese premio como recompensa a todos esos años jugando dos tickets semanales a la misma lotería, y es que nunca es tarde, algún día la dicha siempre nos alcanza.

OSMAN ARANGUIBEL.

ENTRE SUEÑOS

Fue el sábado por la noche cuando mi amiga Esther se puso a leer mi libro con detalles para poder saborear mis vivencias como dice ella y como anda un poco mal de las cervicales no pasa mucho tiempo leyendo y trata de dormir pronto, bueno cuando puede, ya que según ella cada vez duerme peor, pero en fin en algún momento se quedo dormida, cual seria su sorpresa que al despertar llegaba a su lado uno de los médicos de medicina interna, compañero de trabajo, con un libro en la mano, mi libro y joliniii le dijo… pero bueno que haces con ese libro… el respondió “ lo baje de la internet; es un escritor nuevo y me llamo la atención además es una lectura que se cuela…. Jajajaj ella no salía de su asombro y con el corazón en la garganta de la emoción se despertó solo había sido un sueño entre un sueño y no aguanto las ganas de llamarme para decirme, mira tu por donde mi mente se fue… bien ya ves que hasta en sueños he tenido tu libro….. que tal ???.
OSMAN ARANGUIBEL.

EL PELLEJITO

Esa mañana amaneció con un sol radiante. Era el día esperado durante todo un año de clases. Era.... el primer día de vacaciones. Yo acababa de salir del sexto grado de primaria en la ciudad de Cumaná. Todos nos despertamos muy temprano ya que mi papá nos había prometido para este día tan especial, un paseo para visitar a los tíos maternos que vivían en la ciudad de Carúpano.
Ya desde la madrugada había sido un día muy emocionante porque cerca de las cinco de la madrugada nos levantamos para tratar de ver un cometa llamado Cojutec y junto a mi papá nos montamos en la platabanda de la casa donde con asombro vimos como el cometa ocupaba la mitad del firmamento. Esa madrugada, el ver esa grandiosidad de la naturaleza fue una de las cosas que más me impactarían en mi vida, aparte de la que vería muchos años después con mi hermano Leo desde la península de Paraguaná en el estado Falcón donde un eclipse total de sol nos dejaría completamente fascinados.
Como les decía al principio, todo era algarabía esa mañana y una vez que recogimos cada uno sus chécheres, salimos de viaje.
Todo hacia parecer que este viaje seria muy placentero, en el carro íbamos cantando y parándo en los cuchitriles de la vía a comer empanaditas aquí, mas allá juguitos y sobre todo disfrutando de esos lindos paisajes de la carretera del Golfo de Cariaco. Yo me sentía súper feliz porque además ya me permitían ir en el asiento delantero y en el lado de la ventana por primera vez, o sea, ya era casi un adulto.
Recuerdo que llegando a Cariaco, mi papá nos preguntó si nos habíamos bañado y cambiado la ropa interior y todos entre los cantos y gritos contestamos que sí, ja,ja,ja, que locura y yo pensé ¿qué pregunta tan rara? pero que más daba ja,ja,ja, y así, rodando y rodando, llegamos por fin a casa de mi tío el médico que no se encontraba y mi papá, dejando a mis hermanos pequeños, convidó a mi hermano Gualberto para que lo acompañase a buscar a mi tío y de una a conocer la clínica; y fui yo, de salido, y me antoje de ir con ellos y aunque mi papa se negó en un principio, mi mama le pidió que si, que me llevara porsia, ja,ja,ja y yo, de lo más ingenuo, asomado y reguebon, me subí en el carro raudo y veloz. Llegando al lugar mi papa me pidió que me quedara en el carro para que lo cuidara y tal y qué se yo y bueno como la fiebre era grande con el carro y la radio y tal, acepté. Ellos entraron y al cabo de unos minutos veo que mi hermano sale como peñonazo de loco de esa clínica y parando momentáneamente frente al carro, me vió a los ojos con los suyos vidriosos de terror y como dudando, con la misma se zumbó por un acantilado que daba hacia la playa. Yo no salía de mi asombro y mientras trataba de adivinar que se traería mi hermano entre manos, salió mi papá de la clínica y preguntándome por Gualberto, salió en su busca, se ve que no lo encontró y lo mejor que se le ocurrió fue pedirme que entrara con él para que mi hermano viera que eso no dolía. Yo, de lo más pendejo, no le pregunté que sería eso que no dolía, solo me imaginé que sería una vacuna o algún piquetico. Qué se yo, a esa edad ni pendiente de cosas más profundas. La cosa es, que de repente llegamos a una habitación y al entrar estaban cuatro coños de madre que se abalanzaron sobre mí y me acostaron en una camilla. También estaba mi tío, preparándose para una intervención quirúrgica y a que no adivinan ¿quién fue el güebon que pagó los platos rotos? pues, Esteban de Jesús, ja,ja,ja, y así con la misma sin darme tiempo a protestar me bajaron el pantalón y me pusieron la anestesia en todo lo largo del chaparrito y era tal la fuerza que me aplicaron los cuatro carajos que de vaina podía respirar. Mi tío me dijo que tranquilo, que eso no dolía, y que en cinco minutos salían de mi pellejito y así, me aplicaron el procedimiento llamado medicamente circuncisión. De nada valieron mis gritos y súplicas ya que el del problema era mi hermano que desde siempre tenían que llevarlo de emergencia a un médico porque se tapaba completamente y no podía orinar. Cuando por fin los tipos me aflojaron, ya era tarde, a mi chaparrito le habían quitado todo el pellejito y en su lugar solo quedaban unas heridas y unos puntos que aunque el tío, a quien nunca más ví despues de ese episodio, me aseguraría que eso sanaría en unos días. Cuando por fin pude explicarle a mi tío que era mi hermano el del peo y no yo, los cuatro carajos salieron a buscarlo junto a él y mi papa. Mientras, yo auxiliado por una enfermera que gentilmente me trajo un juguito de naranja con mucha azúcar para que recobrara las fuerzas ya que no me podía mantener en pie por la perdida de sangre, bueno, eso según mi tío, la cosa es que cuando ya estaba cogiendo mínimo, entraron al pabellón mi papá y mi tío y, por supuesto, sin mi hermano, el carajo grita mientras la enfermera me ponía las vendas que se me había formado un coagulo en pleno chaparrito y dale que tenemos que cortar otra vez y drenar y dale con los cuatro tipos otra vez y yo que casi no podía mantenerme despierto ni opuse resistencia, ya pa'qué. Cuando recobré el conocimiento uno de los tipos me llevaba cargado pa'l carro y la enfermera atendiéndome el chaparrito para que no se me cayeran las vendas y tratando de que tomara el bendito jugo de naranja con mucha azúcar. Esa noche y por recomendaciones de mi tío nos quedamos en su casa, por si se presentaba algún problemilla con mi chaparrito, sobretodo cuando empezara a dejar de surtir efecto la anestesia y así fue, me daban unos puyazos infernales y yo sin poder tocar nada. Después de esto, regresaríamos a casa y mi hermano apareció ya a último momento y aunque lo buscaron por todo ese pueblo nadie dió con él sino cuando ya nos regresábamos, como les dije, a casita´
Esos días siguientes fueron un verdadero tormento porque aunque esa operación es bien sencilla pues casi siempre la realizan cuando los niños son todavía unos bebes y ni pendientes, es como cuando se les cae el maruto, que ni se dan cuenta, pero un tarajallo ya de 14 años que está en pleno desarrollo y en descubrimiento de sus funciones sexuales es como un baldeazo de agua fría, en fin poco a poco me fui recuperando y a lo que más le temía era algún sueño erótico porque los resultados eran un desastre casi siempre me despertaba en un charco de sangre al desgarrase los puntos y entre gritos ahogados pa que los demás no se esteraran de lo que me pasaba, esas vacaciones las perdí completamente, solo fue acostado y viendo televisión ya al final de las misma me atreví y junto a unos panas nos fuimos a la playa donde casi me fue imposible bañarme por lo sensible que me quedo la zona y de mi hermano Gualberto les cuento que nunca se realizo la bendita operación y a fuerza de maña y salivita, bueno me imagino, saldría bien librado de ese procedimiento tan cruel, luego mi hermano Leonardo que a lo sumo tendría unos 8 años cuando se dieron estos hechos me comentaria que el se quedo llorando por la negativa de mi papá para que nos acompañara, pero cuando vio como regrese yo con un pantalón de pijama blanco gigantesco y caminando como si me hubieran rascabucheado el horto pensó, verga menos mal que no fui!!! Jajaja esas fueron las vacaciones de ese año cuando tenia 14 y perdí mi pellejito, ¡que de bolas mano.

OSMAN ARANGUIBEL.

EL INFARTO

Fue en Guarenas, cuando recién habíamos comprado el apartamento en el edificio Guayguaza, en noche de viernes para sábado, yo como a golpe de 3 de la madrugada me pare de la cama con un terrible dolor en el pecho, todo el mundo se me vino encima, y con las niñas tan pequeñas, enseguida lo supe, era el comienzo de un infarto, como pude me deslice de la cama y sin hacer casi ruido para no alarmar a la María, me tire al piso tratando de conseguir la mejor posición para tratar de aliviar el quemante y ardiente dolor que casi no me permitía respirar, por mi mente transitaron todas esas cosas que aun no había logrado en la vida como ver crecer a mis hijas, verlas graduadas o casadas, conocer a mis nietos y en fin envejecer junto a la María en un lugar placentero y retirado del bullicio de las grandes ciudades, en eso estaba mientras con contorciones como les digo trataba de aliviar el fuerte y punzante dolor que incendiaba mis entrañas y es bien extraña la forma de pensar en esos momentos, solo como detener ese dolor corría por mi mente, de repente y en uno de esos movimientos tropezaría con la cama y la María se dio cuenta que algo raro pasaba, no me veía por ningún lado y aunque me llamo con insistencia, no podía articular ninguna respuesta en vista de mi malestar, cuando por fin se paro y me vio revolcándome en el suelo de dolor pego el grito, y despertando con el mismo a las niñas, se abalanzo hacia mi para tratar de ver que me sucedía, pero en el fondo ya ella presentía cual pudiera ser el mal que me torturaba por mis antecedentes familiares, toda desesperada corrió a la cocina a prepararme algún brebaje que pudiera ayudarme, eran tiempos en los que no existían teléfonos celulares, y los caseros de cantv simplemente pasaban años antes de que te pusieran los venditos aparatos en tu casa luego de hacer todos los tramites pertinentes y cuidado si no tenias que bajarte de la mula con algodón para que te pusieran en alguna fecha mas cerca el montaje del mismo, en fin la María empezó a esa hora a preparar a las niñas con la idea de salir de emergencia a un centro de salud, pero yo y luego de tomarme el tecito de anís estrellado y malojillo que desde que nos mudamos al apartamento, teníamos sembrado en el balcón, empecé a sentir un leve respiro de la ardezon , le sugerí que esperáramos ya que salir en Guarenas a esas horas de la madrugada era una exposición, las niñas se mantuvieron en sus cuartos atentas a todos los preparativos en completo silencio, solo sabían que algo raro y malo estaba pasando, una hora después con el dolor arreciando nuevamente le dije a la María que bueno saliéramos pero hacia Caracas y tratar de llegar a donde el cardiólogo que desde hacia unos años me trataba, salimos y la María le toco manejar lentamente para no alterar ya mi malogrado organismo, poco a poco y en completo silencio fuimos subiendo por la autopista y yo entre idas y venidas del dolor punzante resistía tratando de no asustar a las pobres niñas que entre el trasnocho y susto no pronunciaban palabra, así rodando por fin llegamos aun de noche a Sam Bernardino donde queda la clínica donde mi cardiólogo tenia por esos días su consultorio, pero resulto que eso no era ninguna clínica sino un anexo donde solo funcionan puros consultorios, así que no solo me tuve que calar el vendito dolor sino que también tuvimos que esperar que llegara alguien al edificio y nos diera alguna orientación de cuando podría ser atendido por un medico, como a las ocho de la mañana empezaron a llegar las enfermeras y por fin logre que alguien me dijera como hacer en mi caso, resulto que el medico no atendía de mañana y solo lo hacia por cita previa y por orden de llegada y entre la María y yo le paramos un peo a la chica y exigimos que lo llamara inmediatamente y le explicara por el peo que estábamos atravesando, la chica entendió que esto ameritaba un tratamiento distinto y que si, al ver mi tormento decidió colaborar y llamando al medico le explico todos los detalles del caso, este se ve que al saber que era yo un antiguo paciente y amigo le pidió que me preparara que el ya venia en camino, me desvistieron y acostaron en una camilla me colocaron los mil y un cables, y en eso estaba cuando apareció el mentado medico y yo mas asustado que el carajo, el tipo luego de realizarme el electrocardiograma, chequearme la tención y que si donde te duele, respira hondo, exhala, inhala, anja, tose, di AA, me dice claro y raspado, nojoda Osman tu no tienes un carajo , pero como así, pero si pase una noche de perros con ese terrible dolor, bueno así será pero del corazón no será que morirás hoy, que bolas, entonces el doctor me dice que me vista y que me siente en el consultorio para que tratemos de averiguar que es lo que me pasa, y empezó, anja y dime que comiste ayer en todo e l día, y empecé que si en el desayuno tal y que cual, el almuerzo, tal y tal, así el total de lo comido en ese día previo a mi padecer y el tipo pero no puede ser, según el, todos los síntomas eran de una vaina que se llama reflujo del esófago pero no tenia como comprobarlo, ya que el dolor era justo a la altura del corazón, en eso estábamos cuando me acorde que la Oni, antigua compañera de trabajo ese día anterior me regalo como a las cuatro de la tarde una bomba de esas de panadería y misma que me comí todita yo solo, el tipo no entendía de que bomba se trataba hasta que le esplique, nojoda y con razón por eso su nombre, bomba, el carajo busco dos antiácidos de su escritorio y tomate esta vaina y dos mas cada 4 horas y listo pa la calle nojoda, jajajaja salimos de esa clínica como a las dos de la tarde todos trasnochados y agotados con el stress que nos ocasiono todo este peo, directo pa la casita a dormir, y aunque me gustaban mucho jamás en mi vida volví a comerme una bomba de panadería ni nada que se le parezca, y es que como siempre digo, uno solo vive na mas que pa sufrir, jajaj.

OSMAN ARANGUIBEL

EL DATO

Esa mañana me encontraba en la oficina trabajando cuando entro una llamada de teléfono, era mi papá, me invitaba para que lo acompañara al hipódromo de la rinconada ya que tenia un dato fijo que le había dado un jinete y era una oportunidad que no podíamos desperdiciar, me pidió que consiguiera el dinerito que pudiera ya que seria por un día a lo sumo porque esos datos eran imperdibles, yo después de sopesar la oferta le pedí a la cajera de la empresa que me prestara algodón y llegado el mediodía hora fijada para el encuentro salí raudo y veloz para la cita, mi papá me estaría esperando en los alrededores del hipódromo en un lugar convenido, dicho y hecho luego de estacionar el carro en el estacionamiento me dirigí al punto de encuentro y aunque lo tuve que esperar, al ratico divise a mi papá que lentamente se acercaba, una vez que me explico cual seria el plan a seguir entramos buscando la mejor posición y nos sentamos a esperar que se diera la carrera, misma que seria de las ultimas del programa para ese día, mientras nos entreteníamos viendo el desarrollo de las carreras y la locura que se desarrolla alrededor de la mismas que a su vez es un espectáculo digno de ver aunque sea una vez en la vida, le propuse a mi papá que comiéramos ya que no había almorzado y recuerdo que me dijo que ya tendríamos tiempo para eso pero que por lo pronto no malgastáramos el poco dinerito que entre los dos habíamos juntado, para que así fueran mayores las ganancias, mientras continuaba el delirio de los jugadores con sus apuestas, correcorres de ultima hora para colocar las misma en las taquillas, los tipos de las bancas con las manos llenas de billetes gritando a todo pulmón sus ofertas, un verdadero pandemonio, recordé con terror el día que me fui al hipódromo con el primo Lony para según el ponernos en un billetico y luego de un par de apuestas afortunadas el primo se fue al baño y me dejo parado junto a un tío de el, fanático de las apuestas y al no encontrar al Lony me dio a mi un fajo de billetes para que se lo apostara a un determinado caballo y yo de lo mas neófito en la vaina no logre concretar a tiempo la apuesta, el terror que le vi en los ojos a mi primo cuando le conté lo que pasaba en pleno desarrollo de la carrera y con el caballo al que tendría que colocarle la apuesta punteando la misma, al punto que me pidió que nos espabiláramos del lugar porque el tío nos mataría si ganaba, adiós gracias en la ultima curva el vendito caballo disque perdió las pilas y llego mas atrás que la ambulancia, cuando le contamos al tío lo que nos había pasado recuerdo que se paro y cuando pensé que me zamparía el primer coñazo me abrazo y agradeció por salvarle ese fajo de billetes, regresando al dato de mi papá, a medida que se acercaba la carrera crecía en nosotros la angustia, el hambre y la duda de cuanto seria la ganancia ya que a mi papá le habían asegurado que ese mocho de caballo en este día haría millonario a mas de uno, cuando le insistía a mi papá con lo del arrocito chino que vendían además muy barato para mitigar el hambre solo me pedía paciencia que ya vendrían comilonas exquisitas con los churupos que tendríamos, mi papá recuerdo que me pidió que fuéramos al lugar donde se preparan los jinetes con el fin de hablar con el pana de el para asegurar que el dato era imperdible, y así el muy hijo puta nos lo aseguro, recuerdo que dijo jueguen todo, que no se arrepentiríamos nunca de este día, así la aprensión creció mas y aunque el hambre arreciaba la recompensa lo valía, la locura crecía y el desespero entre los jugadores se hacia evidente, todos como enloquecidos por las ganancias obtenidas unos o las bancarrotas de otros que los hacia expresarse de las mas locas y disparatadas formas, yo por lo pronto y como no estaba acostumbrado a este mundo, realmente me encontraba muy intranquilo y nervioso, poco a poco se fue acercando la carrera en la que tendríamos la oportunidad de sacar un dinerito, hasta que nos toco y mi papa recolectando todo el dinerito hasta el del pago del tiquete de estacionamiento se dirigió a las taquillas donde aposto todo a ganador, nos quedamos completamente limpios de bola, y empezaron los preparativos para la largada, con el cuadre en el aparato de salida de los ejemplares, algunos mas nerviosos que otros pero al fin poco a poco fueron entrando en cintura todos menos, jajaja el de nosotros, que bolas, por mas que trataban no entraba en el aparato, y empezó la angustia, el coño caballo se negaba a entrar y dale pa traz y pa lante y que si se soltaba y corría y lo regresaban y nada y mi papa y yo sudando mas que el coño, por los parlantes anunciaban ya la partida pero con demoras por el chingo e caballo que no quería por nada entrar pa la vaina, pero y a pesar de la negativa del mismo y después de varios minutos a coñazo limpio entro y cuadro el puto caballo, cuando se dio la partida el mismo salió disparado como un cohete y de una se puso de primero, en los primeros metros el caballo se veía sobrado y volaba por la pista, mi papa no paraba de gritar de alegría aupando a nuestro caballo era una carrera larga como de dos mil metros o mas ya con el tiempo no lo recuerdo exactamente, solo que a medida que se desarrollaba la carrera nuestro caballo le sacaba mas ventaja al resto de los competidores y nosotros mas contentos que el carajo, así transcurrió la primera parte de la carrera todo según lo explicado por el jinete a mi papa, y ya llegando a la ultima curva nuestro caballo no tenia perdidas y era en ese sitio donde el jinete según sus propias palabras le daría el corrientaso al caballo con unas pilas acomodadas estratégicamente en un lugar solo conocido por el, es el cazo que saliendo de esa ultima curva y aunque estaba a la cabeza de todos perdió empuje y poco a poco se fue quedando rezagado siendo rápidamente alcanzado por el resto de los competidores quienes uno a uno lo fueron pasando terminando nuestro caballo de ultimo, mi papá quedo atónito y de un pálido que pa que les cuento, yo no solo no entendía que había pasado sino que ya no comería arrocito chino ni tenia con que sacar el carro del estacionamiento, malaya sea nojoda, cuando tuvimos conciencia de lo que nos había pasado entramos en chok, pero ya no había nada que hacer, despertamos de la triste realidad y solo el encuentro de un viejo amigo de mi papá resolvió el peo del estacionamiento, por eso siempre creo que el juego es como el crimen, no paga jajajaja que bolas.

OSMAN ARANGUIBEL

EL HELICOPTERO DE ERNESTO

El helicóptero por fin prendió luego de varios intentos y con gran estruendo levantando un polvero, pero se mantuvo en tierra por un rato mientras Ernesto montado en su aparato verificaba con gran esmero todos los controles del mismo, ya con antelación le había advertido a su hermano, compañero de correrías y trabajo que se retirara a una distancia prudente no fuera ser que el aparato botara un pedazo del mismo y ocasionara una catástrofe, terminado el proceso de revisión Ernesto comenzó a elevar poco a poco el helicóptero y es aquí cuando el aparato comienza a vibrar, primero muy poco pero y aunque se mantenía a muy baja altura el aparato empezó a temblar ya con mas fuerza casi que sin control y de repente dio un viraje brusco en la dirección donde muy cautelosamente el hermano de Ernesto se había parapeteado para protegerse y saz la tragedia.
Unos 20 años atrás un día sábado en la mañana me pare tempranito y emprendí el regreso a casa luego de una semana de arduas gestiones de cobranzas para la empresa en que trabajaba en la zona de occidente, recorrí la Lara Zulia con un clima precioso, el sol resplandecía de frescura y la brisa era refrescante cosa rara en esa carretera pero es que en la noche cayo una llovizna que le imprimió a la naturaleza ese clima tan agradable, todo anunciaba un viaje tranquilo y rápido a casa, a golpe de diez de la mañana entre a Barquisimeto y aunque no acostumbraba a parar en la ciudad, ese día decidí hacerlo para recargar gasolina y comerme una cachapita con queso y así mitigar los calambres del estomago que me anunciaban la hora del desayuno, mientras me colocaban la gasolina y desde el local donde me encontraba comiendo vi como el carro se movía al ser chocado por una camioneta con dos motos de las que se usan para motocrós y con dos jóvenes que al darse cuenta del choque salieron pirados dejando el polvero yo desde el punto en el que me encontraba no veía el daño del carro y no fue sino hasta que llegue a su lado que pude ver el golpe, afortunadamente solo fue la puerta del conductor enseguida monte en el carro y emprendí la persecución de los tipos ellos se conocían la zona pero el peso de las motos les impedía hacer maniobras bruscas sin la posibilidad de soltar las mismas ya que me imagino son carísimas, ellos trataron de buscar callejones solitarios y callejuelas aledañas a las vías principales y yo duro con ese carro pegado casi a ellos, pero a la final entraron al trafico donde yo luego de montarme en la acera logre bloquearlos en el semáforo y bajándome me acerque a la ventana del conductor donde logre quitar la llave del encendido de la camioneta acto seguido les pedí la cedula a los dos y para sorpresa mía los tipos me la dieron, ya con las mismas en el bolsillo empezamos a ver como resolvíamos el daño de mi carro, el conductor me dijo que tranquilo que el era el dueño de no se que negocio y que el me mandaría a reparar el carro la semana siguiente a lo que me negué ya que no tenia tiempo para dejarlo ni podía ya que el carro era indispensable en mi trabajo, tendría que ser ese mismo día, así cuadramos para llevarlo donde un amigo que seguro me lo repararía y yo con las cedulas en mi bolsillo los seguí hasta el taller donde me presentaron a Ernesto el dueño del taller un tipo joven con las manos todas llenas de grasa y que metido en las entrañas de un pequeño carro nos saludo e indico que esperáramos mientras el terminaba lo que hacia.
Cuando por fin pudo atendernos y ya planteado los detalles de la reparación los jóvenes se despidieron y yo me quede con Ernesto quien de inmediato procedió a reparar la puerta de mi carrito, así entre conversa y conversa pasamos el resto del día refrescándonos con unas cervecitas de cuando en cuando y entablando desde ese día una muy buena amistad que perduraría por años, yo cada vez que pasaba por Barquisimeto lo visitaba y además de descansar un rato me distraía con los cuentos y anécdotas que el Ernesto me contaba con esa chispa tan cómica de los nativos de esas tierras larenses, fue en esas visitas en la que empezó el Ernesto a fabricar sus helicópteros bueno entre otras vainas que construía, poco a poco le agregaba las partes y piezas que amigos y allegados le encontraban desde todas partes del país, un día me comento que una universidad de la zona se había enterado de sus proyectos y le había ofrecido financiar sino todo, parte de los mismo, eso fue lo ultimo que supe de el y sus helicópteros ya que deje el trabajo de viajero y deje de frecuentar la zona pero siempre me quedo la duda de que abría pasado con esos proyectos locos de mi amigo, años después estando de trabajo con unos laboratorios médicos en Barquisimeto se me accidento el carro y me toco buscar una grúa cuando el gruero me pregunto que adonde me llevaba yo recordé a mi buen amigo Ernesto y de una salimos para su taller con la sorpresa que aun existía y en el mismo estaba el Ernesto metido como siempre lo recordaba en un motor con su inseparable hermano y ayudante, mas viejo y canoso pero era el mismo que conocí aquella mañana con esa sonrisa amiga y bonachona alargando su mano me saludo como si el tiempo no hubiese pasado, en ese momento se nos vinieron a la mente esos años ya tan lejanos en los que cultivamos tan bonita amistad, allá al fondo divise los restos retorcidos de los prototipos de los helicópteros y preguntándole que habia pasado con ellos me conto con nostalgia toda la tragedia en la que resulto ese sueño de construir con sus manos esas maquinas voladoras.
Como les conté al principio cuando el helicóptero empezó a tomar altura el mismo se descontrolaría al punto que Ernesto no pudo evitar que se estrellara estrepitosamente contra la tierra con la mala suerte que caería precisamente sobre su hermano, saliendo este muy mal herido, Ernesto aunque saldría aporreado como pudo traslado a su hermano hasta un centro hospitalario donde atenderían y salvarían a su hermano curándolo de las múltiples heridas sufridas, costillas y huesos rotos, pasaría algunas semanas ingresado hasta recuperarse totalmente de las mismas, este percance obligo a Ernesto a dejar de lado este sueño que por años llenaría de desvelos sus noches, pero lo que no cambiaria en Ernesto seria su forma de ver el mundo como un soñador con la cabeza llena de planes y proyectos que algún día realizaría.
Allá quedo luego de ayudarme con mi carro metido en sus motores tal vez pensando en su próximo proyecto.

OSMAN ARANGUIBEL
2010.

EL ENIGMA

Yo estaba en mi oficina cuando entro la llamada, era la María que con voz angustiada me dice que la llamaron del preescolar donde teníamos a Leito por esos días y que la maestra estaba esperándola en el colegio ya que se había presentado un inconveniente con la niña que apenas a lo sumo tendría unos 5 o 6 años de edad, la María toda escandalizada quería que yo fuera con ella por que no tenia ni idea de lo que pudiera ser y estaba sumamente alterada, afortunadamente yo, que me la mantenía viajando, por esos días me encontraba en las oficinas de Caracas entregando los reportes de las actividades realizadas durante ese mes y sin mas salí con rumbo al colegio donde quede con la María que nos encontraríamos, en el camino pasaron los mil y un pensamientos por mi mente y la angustia en medio del trafico se intensifico transformándose en pánico generalizado, y apretando el acelerador le imprimí mas velocidad al vehículo, como si con eso pudiera revertir cualquier percance que hubiese sufrido la Leito, ya llegando como pude estacione el carro y a grandes pasos por fin llegue junto a la María a el salón de clases donde no divisábamos a la niña por ningún lado, una joven que cuidaba a los niños nos indico, no antes de preguntarnos si éramos los padres de la niña en cuestión, que la maestra estaba con ella en el baño, entro la María y al ratico salió y entres sollozos me dice que la niña según la maestra y ella misma luego de verificarlo se había desarrollado y que tendríamos que salir a comprar unas toallas sanitarias, pero como así ? y que la maestra le dice que algunas niñas suele sucederle eso y que es según los antecedentes y tal y que se yo y que era posible que en la familia de la María hubiese pasado en algún momento y la Osmy que con 10 años, 4 años mayor todavía no le había pasado y entonces como se explicaba esto, bueno en fin, salimos a buscar las venditas toallas sanitarias y resulto que todas eran muy grandes pal cuerpecito de la niña y terminamos comprando esas que son para el diario de las mujeres adulta y que son mas delgadas, así regresamos al colegio y salió mi niña del baño con una carita como de satisfacción porque ya era según su criterio una mujer, se sentó en el asiento de atrás donde parecía ya otra niña , así como con cara de sabeduria, y yo verga mano, esto como que va muy rápido orita mismo me llega con un novio y toda embarazada, que corta fue esa niñez pensaba en el camino a casa luego de recoger a la Osmy de su colegio, y todos en silencio llegamos a casa esa noche, y la María le prodigaba cuidados especiales a la Leito de cómo proceder en esos casos y que yo creo que la niña aunque ponía mucha atención realmente no estaba al tanto de lo que le pasaba, ya en la cama mientras la María echaba lápiz y se devanaba el cerebro buscando entre ella y sus familiares algún antecedente parecido escuchamos el grito alarmante de la Osmary que desde el baño también pregonaba a todo pulmón que también ella se había desarrollado y en efecto entramos todos al baño y recuerdo que la Leito le habíamos puesto un mode grande para que le durara toda la noche y entre la carrera pal baño y el agite por los gritos de Osmy el mismo se le había enrollado y lo tenia guindando por un lado en fin todo un espectáculo aquello, y resulto que efectivamente la Osmy había llenado la poseta toda de sangre o algo parecido a la sangre , verga la preocupación fue grande, pero mi alma y que es esto? Esto no puede ser desarrollo, tiene que ser otra vaina y esa noche mis dos hijas durmieron con sus respectivos modes a la espera del día siguiente cuando iríamos al pediatra para ver de que se trataba todo esto, dicho y echo a primera hora estábamos en el medico quien después de algunos análisis y revisiones empezó con que si bueno eso suele suceder en algunas familias y desaparece con la misma o continua por unos días, mas perdido el pobre, y se le ocurre a la Osmy ir al baño a orinar y pega el grito, mama, me desarrolle otra vez, pero bueno que verga es esta, el medico le pregunta a María que fue lo que comieron estas niñas antier, y bueno les hice una ensaladita de remolacha y las carajitas se la comieron todita, ve, esa es la respuesta a este enigma esas niñas lo que tienen es exceso de remolacha en la orina y por eso es que mean rojito, que bolas y nosotros que si en makro venden las toallas mas baratas y por montón y que, que se yo, y resulto que tenían indigestión de remolacha, ese día si nos pudimos reír de ese peo y la Leito y que si pero bueno, entonces, no me desarrolle o si ¿ jajaj.
Con el tiempo y cuando verdaderamente les toco a mis hijas pasar de niñas a mujeres casi que ni nos dimos cuenta, solo el recuerdo de ese día cuando por culpa de las remolachas pasamos esos momentos tan de correcorre y angustia, ve que de bolas.

OSMAN ARANGUIBEL

LA LLAMADA

Recuerdo que esa noche me fue muy difícil conciliar el sueño, ya tenía tres meses viviendo en ese hotel de Puerto Ordaz completamente solo por órdenes de mi jefe, trataba de recuperar el pago de unas facturas que la compañía ya daba por perdidas, así y luego de una interminable noche de tv mediocre, logre coger el sueño, en eso estaba cuando a golpe de 3 o 4 de la madrugada sonó el teléfono de mi habitación, todo extrañado y perplejo agarre el mismo y escuche lo siguiente, disculpe, es usted el señor Osman, si le conteste y dijo mire llamo su mama y me dijo que le dijera que todos están bien y que no se preocupe, y por error pasaron la llamada a mi habitación ¿? Verga le di las gracias y procedí a seguir durmiendo.
Yo pasaba por unos días difíciles en la empresa, recién mi jefe de varios años había renunciado ya que la inseguridad la tenia al borde y recogiendo sus chécheres salió para su país de origen, razón por la cual mi estancia en la compañía en la que tenia ya varios años era de dudoso futuro al no congeniar con el nuevo jefe, la salida mas rápida y menos drástica fue enviarme bien lejos a la oficina de puerto Ordaz con la escusa como dije de recuperar cuentas ya perdidas, pero la realidad era que me sustituía de mi cargo por un joven merecedor de su confianza.
Desde un principio trate de arreglármela lo mejor posible, me busque un hotel que entre las limitaciones del presupuesto asignado cubriera ciertos parámetros como situado en una zona segura, con restaurant interno, tv, aire acondicionado y que fuera una instalación reciente además de estacionamiento para no tener que andar pendiente de los choros a toda hora, después me elabore una rutina como salir a las 5 de la mañana a trotar en un parque cercano y que bordea el rio Caroní, luego al hotel un baño y a visitar las empresas de la zona con la que mi compañía tenia relaciones comerciales, al medio día visita a el único restaurant de comida vegetariana de la ciudad para después regresar al trabajo, ya al final de la tarde pasaba por la oficina regional a preparar un reporte de lo hecho en el día para enviarlo a caracas y buala pal hotel.
Así transcurrían mis días en completa calma y hastío hasta esa llamada en la madrugada, yo ya de todas formas venia sopesando la posibilidad de dejar el cargo y dedicarme a otra cosa, solo que con dos niñas en edad escolar y una casa que mantener la vaina es mas complicada y no se toma una decisión como les digo sin antes ver los pro y los contras, yo me quede esa madrugada intrigado tratando de agarrar el sueño de nuevo, y aunque no entendía lo que había pasado solo trataba de dormir, por fin se me prendió una luz en el cerebro y comprendí que algo raro y extremo tendría que haber pasado para recibir esa llamada tan de madrugada de mi mama, por mi mente pasaron los mil y un pensamientos tratando de ordenar las ideas, lo primero era saber de quien fue la llamada para que me diera mas detalles de la misma y con ese fin llame a la recepción pero por la hora no lograba respuesta, mientras recordaba el mal rato pasado cuando días antes en el estacionamiento del hotel me forzaron el carrito que recién había alquilado y se apoderaron del radio del mismo forzando la puerta que quedo totalmente descuadrada, y el mal rato pasado cuando en la oficina de alquiler me trataban de obligar a pagar el mismo o yo ponía la denuncia policial con el fin de librarme del peo, seria, pensaba yo, entre la confusión que algo así se había repetido, y nada que contestaba el de la recepción, yo por lo lejos que me encontraba tenia la posibilidad de viajar a caracas un fin de semana al mes con los gastos pagados por la empresa y ya tenia como unos 15 días que no veía a mi familia por eso la aprensión creció en mi y aunque no recibía respuesta en la línea telefónica del operario de la recepción seguí insistiendo hasta que por fin un soñoliento individuo me atendió, cuando le pregunte por la llamada el tipo no tenia ni idea de la misma, le explique lo que pasaba y poco a poco recordó y dándome el numero de la habitación que momentos antes me había contactado me pidió disculpas por el error cometido así logre por fin comunicarme con la mujer que había trastornado mi sueño esa madrugada y excusándome por no haber prestado atención a lo que me había dicho le pedí alguna explicación de la misma, y esta fue su respuesta, pero y es que usted no sabe lo que esta pasando en caracas ? mas horrorizado quede con esta pregunta y ya a punto del pánico le dije que no, que era lo que pasaba? Y por fin me dice, es que han dado un golpe de estado y han estado según le dijeron por teléfono bombardeando la ciudad, verga mi corazón dio un brinco y aunque mi mama le dijo que me tranquilizara que ellos en caracas estaban bien y que mi familia en Guarenas estaban también a buen resguardo no deje de preocuparme, dándole las gracias a la mujer encendí la tv y nada, no había señal, a esa hora no se oía nada en el hotel y tendría que esperar un rato para ver que podría hacer, rebuscando en un pequeño radiecito que tenia logre oír la emisora BBC de Londres donde salía el presidente anunciando que ya la vaina estaba bajo control, verga mano enseguida me pare y prepare mis chécheres para salir a caracas, y aunque salí con esa meta de la habitación la realidad era otra, me encontré que el dueño del hotel había cerrado desde que se entero lo que ocurría, las puertas del hotel y aunque algunos le insistimos fue completamente inútil, las autoridades locales habían decretado estado de sitio y no se podía circular por las calles, además los aeropuertos estaban cerrados impidiendo tomar cualquier vuelo hacia la capital, las líneas telefónicas colapsaron y la comunicación con mis familiares fue imposible hasta unos 3 o 4 días después, mientras en el hotel que aunque tenia restaurant no había quien cocinara y el dueño nos dijo que podíamos entrar a la misma y cada quien prepararse su comida, como pude encontré un asado del que corte unos pedazos y comí al igual que otros ocupantes del sitiado hotel, la misma me ocasiono unos malestares en el estomago con una acides espantosa que no se me quitaba con nada, el dueño del hotel me sugirió que tomara leche y ni así incluso se me calmaba, fueron unos días terribles con los cólicos, ya cuando por fin nos dejaron salir me fui a un medico que me receto un purgante que de vaina me mato, los dolores se intensificaron, ya entre la agonía por los cólicos trate de salir por el puente de ciudad bolívar hacia caracas pero el mismo también estaba cerrado, todo estaba cerrado y conseguir un remedio era una asaña, regrese al medico y la vaina estaba saturada de heridos y enfermos, desesperado regrese al hotel a ver como me calmaba los dolores cuando escuche la cercanía de un avión que sobrevolaba la ciudad con la finalidad de aterrizar en el aeropuerto, inmediatamente recogí mis vainas y Salí pirado pal aeropuerto logre que un amigo ex compañero de trabajo se hiciera cargo de entregar el carro a la compañía de alquiler luego de explicarle lo que me pasaba y además que quería saber de mi familia, cuando trate de abordar el avión me lo impidieron y con la misma salí corriendo a las escaleras del mismo donde el piloto revisaba sus vainas, en eso se desato un pingo de palo de agua y mientras corría vi como le impactaba un rayo al avión y aunque se lo dije al piloto el mismo me dijo que eso no afectaba para nada el vuelo ni al avion y que como no estaba cerrado el aeropuerto tenia que despegar con o sin palo de agua, le pedí me llevara y aunque ya no tenia lugar viendo mi aflicción accedió a llevarme, solo que tendría que hacerlo en la cabina por la falta de asientos y dale que pa mas luego es tarde, ya en vuelo los dolores eran intensos pero me aguantaba solo con la idea de que pronto estaría en casa donde podría hacerme algún tratamiento que quitara mis punzantes dolores, llegado al aeropuerto de Maiquetía no encontraba ningún transporte para la capital a duras penas contratamos entre varios pasajeros un taxista que nos dejo en la entrada de Catia desde donde se regreso pa la guaira, y desde alli en adelante tuvimos que caminar toda la avenida sucre bajo un fuerte tiroteo resguardándonos de los mismos detrás de las paredes y guiados por un grupito de soldados que gentilmente nos acompañaron hasta la estación de la hoyada que era la única que funcionaba por esos lados, ya en Caracas acudí de emergencia a un centro medico donde trataron mi malestar adecuadamente y donde me dijeron que el purgante recetado en Puerto Ordaz por el medico que me trato pudo ocasionar que se me reventara el intestino con resultados bien funestos, solo con haber tomado unos antiácidos habría salido del peo, pero ya pa que, ya en casa me entere de todos los acontecimientos que los rodearon en el mentado golpe de estado pero eso, eso es harina de otro costal jajajja, por cierto que días después por fin al negarme a regresar a Puerto Ordaz logre un acuerdo con mi jefe y deje el empleo que por varios años había realizado con la empresa. Por cierto que esos reales nunca se recuperaron, los de la compañía digo jajajaj

OSMAN ARANGUIBEL

LAILA

LAILA.

Cuando empezamos a rodar por la carretera que sale de Cumana hacia el puerto, me percate que el carro empezaba a fallar y no respondía al pedal de aceleración con precisión, poco a poco fue perdiendo la fuerza y por mas que me esmeraba el mismo no avanzaba con la velocidad que requeríamos para subir las empinadas curvas de la vía, ya la tarde arreciaba y con el carro hasta los tequeteques de mercancías que dicen, nos empezamos a preocupar por la cercanía de la noche que inmisericorde se nos venia encima y entre falla y falla fuimos subiendo, al principio pensamos que seria un sucio en el carburador o la gasolina con agua ya que recién habíamos llenado el tanque, logramos llegar hasta la parte mas alta de la carretera, de hay en adelante todo seria en bajada y aunque éramos cuatro en el vehículo no dejamos de alarmarnos por la posibilidad de quedar accidentados en medio de la noche en esos parajes tan solitarios y oscuros de la carretera de oriente.
Llegando al puerto decidimos buscar un mecánico que a esa hora pululan por los alrededores del terminal de pasajeros de oriente en Barcelona, rebuscándose un dinerito pa llevar a casa, el mismo luego de arduas deliberaciones y análisis nos aconsejo que le cambiáramos la gasolina al carro como base y principio, jajaja que profundo el tipo, si eso no funcionaba tendría que bajar el motor para hurgar en sus entrañas y descifrar tamaña de falla, jajaj que bolas como pudimos prendimos el carro y nos rodamos a otra calle donde seguimos el lógico y elemental consejo de votar la gasolina a pesar de el escuálido presupuesto que nos quedaba pa la carretera.
Días antes y a pedidos de la mama de mi compadre Julián preparamos el viaje hacia laila de margarita con todos los gastos pagos y con la finalidad de buscarle una mercancía para su negocio en Caracas de ropa de bebes, y otras menudencias típicas de esos viajes, en el mismo y en vista de que no había mas nadie disponible fuimos Andrés, buen amigo de esos años, Lony mi primo que por esos días andaba con unos coco encima razón por la cual no podía beber, mi compadre Julián y yo.
Con ese fin salimos tempranito hacia Cumana desde donde seria mas barato el cruce hacia la isla, ese viaje fue bien rápido y a pesar que paramos en algunos lugares a comer las especialidades de la zona llegamos bien temprano a la cola del ferrys, recuerdo que nos toco un mocho de barco que tiene mas años que matusalén donde los viajeros van debajo de los vehículos y a mi me dio medio claustrofobia, y decidí quedarme en la cubierta donde colgué una hamaca y me dispuse a dormir mientras los compañeros de viajes se tomaban unas cervecitas para ir calentando los motores, jajaj.
Estando lo mas profundamente dormido empecé a sentir que como que me orinaba y el miau era tanto que me mojaba todo con el mismo y aunque me esforzaba en orinar lo mas lejos posible la brisa hacia que el miau me salpicara todo, era realmente una sensación bien extraña que adjudicaba a la brisa que nos rodeaba, cuando a lo lejos oigo las burlas y rizas de mis compañeros de viaje, fue tanto que con la misma me desperté para enterarme que caía un estruendoso palo de agua y yo me encontraba completamente emparamado con el mismo y encima con unas ganas urgente de orinar, fue imposible continuar en la cubierta y a duras penas nos trasladamos al recoveco ese que llaman cabina donde terminaríamos de hacer el viaje. La estadía en la isla fue en un apartamentico bien simpático y acogedor por los lados de Juan Griego, esos eran aquellos años en los que no existía la zona franca y todo era un contrabando, un misterio, un chanchullo, que se yo y por todos lados se veían caras sospechosas y tal, donde tu llegabas se te aparecía un tercio o una viejita con cara de malas pulgas, esas que fuman tabaco con la candela pa dentro y te susurraban que si tenían las franelitas chinas o los quesitos de cajita, el guayacolado, el wisquisito, el HK3 que según era el viagra de la época, las cannon originales, jajaj que tiempos, en fin, después de pasar la primera noche, nos paramos y realizamos todas las diligencias a las que habíamos venido y quedamos que cuando ya estuviésemos presto al retorno cargaríamos las mismas en el carro mientras el tiempo era nuestro y nos dedicamos a comprar agüita ardiente y recorrer laila completamente, sus playas, pueblitos, mercados, todo como les digo acompañado del aguardientico, Andrés, Julián y yo no dejamos taguara que no visitáramos y en todas nos metíamos aguardientico siempre acompañado del primo Lony que por su situación no podía ni oler el licor, quedo para siempre con el remoquete de el enfermo desde ese viaje, fueron unos días muy intensos e inolvidables que afianzarían la amistad y camaradería entre los cuatro amigos, misma que continua hasta estos días y aunque algunos nos fuimos lejos a vivir, el internet nos regresa a esos maravillosos días cada cierto tiempo, regresando ya el Julián desde temprano el día anterior había prohibido la bebida con la finalidad de afrontar la vía con todos los sentidos, nos paramos, cargamos el carro y a decir verdad de vaina quedo espacio para nosotros, realmente no quedo lugar donde meter un trapo mas en ese carro, yo de verdad que no recuerdo como pasamos por la aduana con semejante verguero de mercancía y eso que estaba sobrio, jajaj solo se que llegaríamos ya entrada la tarde a Cumana desde donde tomaríamos la vía a el Puerto como les decía al comienzo del relato.
En fin retomando lo de la falla paramos el carro sobre una alcantarilla ya entrada la noche y después de quitar el tapón del tanque votamos toda la gasolina a pesar como les digo del poco dinerito que teníamos, y llenamos el tanque con nueva gasolina y al parecer la vaina funciono, como no teníamos previsto quedarnos en un hotel de regreso simplemente no guardamos las previsiones y tendríamos que agarrar la carretera a esa hora y como el carro ya respondía le dimos para Caracas de una sin pensar en las consecuencias, jóvenes al fin sin ninguna experiencia y dueños de la verdad, jajaj según. En lo que enfilamos la carretera y nos toco la primera pendiente llegando a Piritu empezó el carro con la falla misma que no nos abandonaría hasta un par de días después, llegando al extremo de no acelerar nada, solo prendía y en mínimo y a pesar que le jurungamos toda esa vaina el mismo solo prendía y se quedaba en mínimo, así pasamos dos días completos con sus noches, empujando ese carro hasta pasar las pendientes y montándonos corriendo en las bajaditas para aprovechar el impulso de las mismas en algunos trechos íbamos tan lento que los chamos se bajaban a caminar al lado del carro para estirar las piernas de lo acurrucada que las llevaban con tantos trapos y mercancías, comiendo y tomando lo indispensable con el fin de ahorrar dinerito y entre la oscuridad de algunos parajes solitarios y el peligro de andar tan lentos en una vía de alta velocidad con la posibilidad de ser llevados por delante por un camión que no se percatara a tiempo de nuestra situación, en fin un solo stress que fue aliviado solo cuando a la mama del Julián se le ocurrió la idea de mandar un carro a rescatar la mercancía hasta caucagua donde llegamos tres días después de nuestra salida de laila, esa noche después de hacer el trasbordo nos quedamos mi primo Lony y yo cuidando el carro en la bomba que esta en la entrada, y en la mañana llego mi papa con mi hermano Gualberto a rescatarnos y aunque el carro seguía con su peo a duras penas y esperando que bajara el trafico pesado logramos llegar a Caracas, donde metí el carro en un taller para que repararan la falla y seguimos a casita a descansar de tanto peos, luego al día siguiente cuando fui a retirar el carro el mecánico me diría que era una pendejada lo que tenia y que con un pedacito de teipe hubiésemos resuelto el peo, creo que ni me cobro si mal no recuerdo, y aunque la mama de mi compadre Julián tendría que hacer otros viajes con ese mismo fin no contaría con nosotros y con el pote de carro que tenia yo por esos tiempos, jajajaj que bolas. Además creo y es casi seguro que en toda la historia de la carretera de oriente los únicos que han regresado empujando un carro a pie desde Cumana hasta Caracas son estos cuatro guebones, Andres, Lony, Julian y esteban de jesus jajajaj.

OSMAN ARANGUIBEL